Allá por el año 2002, mientras el resto estaban absortos en la entretenida explicación del comienzo de la guerra civil, o la teoría conspiratoria sobre el asesinato del archiduque Francisco Fernando, yo malgastaba las horas y la tinta del bolígrafo en escribir. Mal, pero escribir, al fin y al cabo. Permítanme trasladar aquí uno de esos pequeños apuntes que realicé, tomando como hoja de calco una canción del maestro Sabina. Disculpen las molestias.
Este niño ya no escupe sus temores
este hilo ya no tiene qué pescar
este poeta ya no entiende de amores
este perro ya se cansó de ladrar
Estos besos ya no esconden cicatrices
esta estatua ya perdió su libertad
este árbol necesita de echar raíces
este Judas ya no peca de maldad
Esta copa ya no guía mi camino
este lápiz ya no quiere recordar
este muerto se cansó de tanto pino
estos labios ya no quieren besar más
Este cura, se fugó con Satanás.
@DiegoCarneado